Historia

La Guerra Grande

La llamada Guerra Grande se dio en nuestro país entre los años 1839 y 1851. Finalizando un 8 de octubre de ese año. En este artículo te acercamos la historia de esta guerra entre las divisas uruguayas.

autor: www.lamochila.com.uy
Rivera y Oribe
Rivera y Oribe
Las vinculaciones de los colorados con los unitarios argentinos y de los blancos con los federales, estaban señalando el escaso nivel de conciencia nacional existente tanto en Uruguay como en Argentina, característico de países de reciente formación. Pero dieron lugar, también, a la intervención permanente de Argentina en los asuntos uruguayos, a la que se sumaría la de Brasil, para contrarrestarla y aprovechar la indefinición de sus límites con el nuevo Estado. Y a ello habría de agregarse todavía la breve, pero peligrosa, intervención de Francia e Inglaterra, deseosas de extender su predominio económico y comercial a la región platense, que no descartaba alguna veleidad de colonización política, si hubiera sido factible.

De este cúmulo de influencias extranjeras y rivalidades partidistas y personalistas nacionales habría de surgir la Guerra Grande (1839-1851), que comenzó a gestarse cuando Rivera derrotó a Oribe en junio de 1838, y exigió su renuncia a la Presidencia de la República. Como se dijo, así lo hizo Oribe, bajo protesta, y se trasladó a Buenos Aires, procurando apoyos para su retorno. El 1º de marzo de 1839 Rivera fue electo tercer Presidente de la República, pero ya en febrero le había declarado la guerra a Rosas, el aliado de su enemigo.

La primera etapa de la guerra (1839-1843) se desarrolló en territorio argentino y fue favorable a Rosas y Oribe. Este, ostentando el título de Presidente oriental y General en Jefe del Ejército de la Confederación Argentina, después de una serie de victorias militares invadió el Uruguay al frente de un ejército en el que también se confundían las dos nacionalidades. Puso sitio a Montevideo desde febrero de 1843 a octubre de 1851.

Fue la segunda etapa, llamada del “Sitio Grande”, que convirtió a Montevideo en la “Nueva Troya”, según un discutido libro firmado por el novelista francés Alejandro Dumas.
Así quedó el país dividido en dos partes: Montevideo, regido al principio por Rivera, y luego por miembros del Partido Colorado que formaron el Gobierno de la Defensa, auto-proclamado defensor de la libertad en lucha contra el dictador Rosas y su “acólito” Oribe. Y el resto del país, dominado por Oribe y los blancos desde el Gobierno del Cerrito (frente a Montevideo, con puerto en el Buceo), apoyado por Rosas y autoproclamado “defensor de la independencia americana” ante la coalición de los colorados y los anglo-franceses.

En Montevideo, la mayoría de la población era europea, formándose incluso para defenderla una Legión Francesa y otra Italiana, mandada por Garibaldi. Siempre necesitado de dinero, el Gobierno llegó a hipotecar hasta el Cabildo y a entregar la recaudación de impuestos aduaneros a una sociedad integrada por grandes comerciantes franceses, ingleses y españoles, que le adelantaban la mitad de los ingresos previstos. Cuando estos fallaron, apareció el subsidio francés y luego otro brasileño, que comprometieron la independencia del Gobierno. Además, ese predominio europeo se propagó a las costumbres, modas e idiomas de los montevideanos; a sus ideas políticas liberales y aun a su literatura, ambas admiradas por la intelectualidad local, que conformó al partido colorado: urbano, liberal, extranjerizante por su admiración a Europa y todo lo europeo.

El Gobierno de la Defensa estuvo integrado por un Poder Ejecutivo, desempeñado por Joaquín Suárez, y un Poder Legislativo que, disuelto en 1846 al no poder realizarse elecciones, fue sustituido por una Asamblea de Notables y un Consejo de Estado, asesores del Ejecutivo.
En la campaña dominaban los blancos. Establecieron el Gobierno del Cerrito, en el que Oribe ocupó la presidencia, y se repusieron las Cámaras derrocadas, llenándose las vacantes mediante elecciones. En los departamentos, las autoridades civiles fueron sustituidas por Comandantes militares a través de los cuales Oribe gobernó, con la misma idea de implantar el orden y la ley que había desarrollado antes. Hostil a los extranjeros europeos, hostil al Brasil expansionista, se apoyó militar y financieramente en Rosas hasta un punto que mereció críticas de sus propios partidarios (Berro, Acevedo, Giró). Estos hombres impulsaron la formación del partido blanco, que defendía la nacionalidad contra las intervenciones europeas, que acentuaba el respeto a la ley y la reimplantación del orden, como sus principios fundamentales.

El conflicto iniciado entre dos hombres (Rivera, Oribe), se amplió a sus respectivas parcialidades o bandos políticos (colorados, blancos), se hizo platense al participar los unitarios porteños y Rosas, y luego se internacionalizó al intervenir Francia e Inglaterra. La profusión de tantos intereses transnacionales habría de prolongar el enfrentamiento hasta 1852. Pero ya en 1851, habiéndose producido el alejamiento de los europeos (quienes se dieron cuenta de que su intervención alargaba, antes que acortar, la guerra en perjuicio de sus intereses comerciales), Justo José de Urquiza, poderoso gobernador de Entre Ríos, se pronunció en contra de la dominación que Rosas ejercía sobre todas las provincias y del monopolio portuario de Buenos Aires, que iba en desmedro del litoral argentino.

Urquiza entró en una coalición con Brasil y el Gobierno de la Defensa, llamada la Triple Alianza, e invadió el territorio uruguayo. Pero no hubo combate: el cansancio de la larga guerra presionó por la conciliación y con ese espíritu se hizo la paz del 8 de octubre de 1851 entre los orientales: “no habrá vencidos ni vencedores”. La guerra había terminado. A punto de perder la independencia, los orientales reaccionaron para preservarla. Por primera vez, el sentimiento de nación primó sobre el de partido y comenzó la lenta marcha para consolidarlo definitivamente.

RESUMEN
  • La supremacía de los bandos políticos en la campaña (blancos) y en la ciudad (colorados), contribuyó a su paulatina conformación ideológica. Al predominar en el interior, los blancos se fueron identificando con el campo y sus intereses, con la nacionalidad oriental, con el orden y la autoridad que venían de la tradición colonial española. Los colorados, conviviendo en la ciudad con muchos europeos y admirando sus ideas e instituciones, se fueron identificando con lo urbano y las corrientes liberales, abriéndose al mundo y a sus emigrantes.

FECHAS IMPORTANTES
  • 1839-1843    -     Batallas en territorio argentino
  • 1843-1851    -     El Sitio de Montevideo
  • 1845-1850    -     Intervención franco-inglesa
  • 29/5/1851    -     Triple Alianza contra Rosas
  • 8/10/1851    -      Paz de Octubre: “no habrá vencidos ni vencedores”.
  • 12/10/1851     -   Los cinco Tratados con Brasil
  • 1852        -         Derrota y exilio de Rosas.
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