Establecieron una forma de trabajo de la tierra, basada en comunidades familiares, con un desarrollado sistema de cultivos y riego. Conocían un sistema decimal y realizaban minuciosos cálculos para planificar la producción y la distribución de las riquezas.
El imperio inca, Tahuantisuyu, estaba gobernado por el Inca, rodeado de nobles, sabios y sacerdotes, el principal de los cuales era generalmente su primo. El Inca tenía origen sagrado ya que se creía que descendía Maco Capac y Mama Oello, fundadores de todas las familias y, a su vez, hijos del Sol.
Tenían un calendario que dividía el año en doce períodos y marcaba los cambios de estación.
Cultivaron plantas medicinales y tanta variedad de alimentos, que podemos afirmar que más de la mitad de los que se consumen en el mundo actualmente ya eran cultivados por ellos. Entre los más importantes, podemos destacar 240 variedades de papa y 20 variedades de maíz.
Los tejedores eran tanto hombres como mujeres, aunque estas últimas eran las encargadas de confeccionar las magníficas túnicas de vicuña del Inca, que usaba solo una vez, luego de lo cual eran destruidas.
Construyeron templos, palacios, aldeas, plazas y fortalezas. Tal vez la más espectacular reina que se conserva de esta cultura es la de Machu Pichu, que formaba parte de una cadena de ciudades fortificadas que protegía a la capital del imperio. Allí se puede apreciar el método de construcción que utilizaban, superponiendo las piedras sin ningún material para unirlas, pero con tanta perfección que no pueden entrar entre una y otra ni la más delgada hoja de cuchillo.
En 1532, empezó la conquista de los incas por los españoles.